El marketing es lo más difícil de llevar adelante en un negocio. No es lo único, pero si se falla en este sentido la comercialización podría dificultarse y la prueba está en que para muchos comerciantes esto es muy difícil de hacer. La manera de solucionarlo es planificándolo y ejecutándolo, además de cometer muchos errores en el camino que nos ayudarán a aprender y mejorar nuestra experiencia en marketing.

Podemos comenzar por mencionar cuáles son algunos de los errores más comunes que suelen cometer los dueños de los negocios cuando comienzan su comercialización, y así intentar evitarlos.

No tener plan de marketing
Solemos creer que es exclusivamente para las grandes empresas, pero no es así e incluso, es probablemente más necesario en los pequeños emprendimientos. Tomar un tiempo para planificar todo el año no será una pérdida de tiempo, aunque podamos no creerlo a priori.

No conocer nuestro público objetivo
¿A quién queremos ofrecerle nuestros productos o servicios? Todas las empresas tienen un sector social determinado y a ese punto debemos dirigirnos para poder tener éxito. Conocerlo nos permitirá conocer de antemano qué publicidad o campaña de marketing debemos realizar.

¿Cómo conocemos nuestro público objetivo? Haciéndonos algunas preguntas como:
• ¿Cuál es el ingreso de los hogares a los que me debo dirigir que puedan comprar mi producto o servicio?
• ¿Dónde buscarán lo que ofrezco? ¿Sólo online o en una tienda física?
• ¿Trabajan fuera de casa o en el hogar?
• ¿Cuál es su perfil de trabajo?

Si nos sentamos un día a planificar este tipo de preguntas, podremos tomar muchas más que nos servirán para orientarnos definitivamente hacia nuestro sector y así, reducir el margen de error en nuestras campañas de marketing.

¿Quién es el responsable de marketing?
En pequeñas empresas, generalmente es el propietario del negocio pero si no se dispone de tiempo o se carece de habilidades para la comercialización, lo mejor es pensar en contratar alguien para que lo lleve. Sí, creemos que no tendrá mucha utilidad o será un gasto de dinero pero como comentamos en el punto anterior, debemos planificar al menos una vez al año y atenernos al plan.

No hacer un seguimiento de los resultados del marketing
Armamos una campaña y la comenzamos a ejecutar pero ¿está siendo efectiva? ¿Cómo la medimos? Dependerá de las herramientas que estemos utilizando, pero algunas sugerencias son:

• Google Analytics para el marketing en línea y seguimiento de resultados en nuestras páginas web.
• Utilizando números telefónicos únicos para las campañas que lo requieran, así podremos mantener la ficha de las llamadas entrantes recibidas.
• Utilizar códigos de cupón específicos.
• Ofrecer publicidad específica por campaña.

Marca inconsistente
No es un detalle menor aunque suele pasar desapercibido. Si queremos fortalecer la marca y al mismo tiempo hacer que sea recordada por los usuarios, debe ser consistente en todas las áreas de nuestro negocio, incluyendo tarjetas de visita, papel con membrete, factura, páginas web, blogs y todo lo que desarrollemos que requiera una presentación.

Difusa comunicación y mala ortografía y gramática
Debemos hacer que nuestro negocio se vea profesional y tener errores de este estilo hace que los usuarios desconfíen. No basta sólo con utilizar correctores en línea o el del mismo Word, pues también suelen cometer algún error, sino que debemos revisar cada una de las piezas una vez finalizadas, incluyendo facturas, presupuestos y correos.