El liderazgo es el arte de permitir a las personas trabajar de manera colectiva para que, de tal manera, puedan obtener resultados a los que no podrían llegar solos. Pero, a pesar de las ventajas comunicativas de hoy en día, el arte de trabajar en equipo en muchos casos no alcanza los resultados esperados.

Según publica Forbes, James Quigley, director general de Deloitte Touche Tohmatsu y autor del libro `Individual Action, Collective Power´ (Acción individual, Fuerza de Grupo) existen algunas claves para optimizar el trabajo en equipo

En el libro, el autor considera la acción colectiva a través de una lente con dos ejes. En el primero se contempla la forma en que los líderes ejercen su poder de forma centralizada y con un esquema jerárquico. El segundo eje, en cambio, se analiza cómo las personas hacen su labor, un trabajo donde no hay espacio para la innovación. De esta proyección surge una pregunta: ¿cómo podemos hacer para que jefes y trabajadores trabajen de forma conjunta?

Los directivos deben adaptarse a las situaciones para optimizar el trabajo conjunto
Para James Quigley, la clave está en la adaptación del comportamiento del empresario a los diferentes arquetipos a los que esté sujeta la situación para que, de tal manera, la relación con los trabajadores sea más fluida.

Asimismo el autor resume en su libro los diferentes posibles contextos en ocho arquetipos de gestión diferentes para ayudar a los líderes a lograr sus metas, funcionando como un gran equipo.