Aunque persiste el debate sobre si la posibilidad de desarrollar la actividad laboral fuera de la oficina es o no una ventaja para el empleado, lo cierto es que en 2010, el 82,31% de las empresas españolas ya ofrecía esta opción a sus trabajadores. En 2008, la cifra era tan sólo del 16,64%. Por tanto, el desarrollo de la tecnología, combinado con los nuevos modelos de gestión del tiempo y el espacio, ha sido determinante para la expansión del teletrabajo entre el tejido empresarial de nuestro país, a pesar de la crisis. Ésta es una de las principales conclusiones del estudio sobre políticas de equilibrio de la vida profesional y personal, Flexímetro 2010, que elabora anualmente CVA.

La flexibilidad horaria es la otra gran apuesta empresarial para favorecer la calidad de vida de sus empleados y mejorar la productividad. Según datos del mismo estudio, el 90,8% de las empresas reconoció disfrutar de horario flexible en uno y otro grado. Lo más habitual es ofrecer un margen de entrada y de salida de forma que los trabajadores puedan organizarse para cumplir con sus obligaciones personales y profesionales. Además, es cada vez más habitual ofrecer jornada reducida (38,93%), excedencias (71,42%), reducciones de contratos o jornada intensiva en verano (87,59%).

Para garantizar la eficacia de todas estas medidas de flexibilidad horaria las empresas deben contar con un programa de sustitución que garantice que el derecho de contar con un horario flexible no suponga un excedente de carga de trabajo en el resto de los empleados. En 2010, el 83,19% de las empresas de la muestra contemplaba esta opción, frente al 42,2% en 2009.

Medidas de coste cero
Es obvio que en épocas de recorte, se agradece y fomenta la implantación de políticas empresariales que favorezcan la mejora de resultados y no requieran una inversión significativa. En cuestiones referentes a los Recursos Humanos y la gestión del talento, los profesionales se enfrentan al reto de motivar y aumentar la productividad de las plantillas en clima de enfrentamiento, despidos y recortes salariales.

Según el Flexímetro 2010, las políticas de “coste cero” han sido una opción fundamental. Así, el 92,04% de las empresas de la muestra no planifica reuniones al límite del horario de salida; el 76,11% práctica la política de luces apagadas; el 77,88% imparten formación, procurando que sea en un horario que no entorpezca la conciliación de los empleados; el 83,3 por ciento concede permisos de paternidad y maternidad superiores al mínimo legal; el 43,36 por ciento ha implantado cheques de guardería y el 20,35 por ciento da ayudas a quienes tienen dependientes a su cargo.